Ciudad de México – Agencia Reforma — Parece que forman una escolta, pero los niños sólo guardan la sana distancia para ingresar a la primaria Venustiano Carranza y retomar las clases presenciales en Campeche.
Adentro hacen otra fila para la verificación de su temperatura, lavar sus manos y recibir gel antibacterial.
Hace más de un año la pandemia de Covid-19 los obligó a ausentarse de las aulas; ayer los niños de esta entidad regresaron a las clases presenciales, pero a una realidad escolar distinta.
A punto de ya ingresar al salón, un profesor les coloca caretas a quienes no las llevaron; el aditamento, junto con el cubrebocas, es obligatorio.
En cada salón hubo un maestro y máximo cuatro niños al mismo tiempo, ello como parte del plan piloto de “Reactivación Escalonada Mixta de los Servicios Educativos de Educación Básica”.
En una primera fase, 5 mil 972 alumnos y 278 maestros debían regresar a los salones de clases en un horario de 8:00 a 13:00 horas.
El plan piloto se aplicó en 137 planteles de 8 de los 13 municipios de la entidad.
El arranque de clases presenciales priorizó a niños con rezagos educativos por la dificultad de realizar sus clases a distancia, al ser de comunidades alejadas y con un acceso limitado a Internet y señal telefónica.
